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Lo mecánico frente a lo eléctrico


El auge de los automóviles híbridos, eléctricos y con combustibles alternativos a vuelto a traer a la actualidad el recuerdo de la confrontación y rivalidad existente a principios del siglo pasado, en donde tres tecnologías (la eléctrica, la de vapor y la de combustión interna, con la gasolina principalmente) pugnaban por el privilegio de imponerse y ser la fuerza motriz que moviera el mundo.

La energía a vapor tenía bastantes ventajas: cualquier cosa se podía quemar en su caldera (obviamente, mejor elementos con un alto poder calorifico), su enorme par motor hacía innecesario el uso de marchas y, tras adquirir la presión debida en la caldera, el único elemento a desechar era el vapor de agua.

¿Son los objetos duraderos sinónimo de lujo?


Puede que una gran mayoría de artículos de lujo sean duraderos, pero un objeto duradero no tiene por qué ser caro ni, por supuesto, de lujo. De hecho a la larga casi siempre son más baratos que los objetos "de usar tirar"; pensemos solamente en lo que nos ahorramos en sustituciones y gastos si adquirimos este tipo de objetos frente a los low cost o los más endebles.

Además, los objetos duraderos suelen ofrecernos más satisfacciones, y también nos dan la posibilidad de poder dedicarles tiempo para su mantenimiento. En efecto, el mantenimiento, esa palabra de la que la sociedad moderna huye como espantada, y a la cual han llegado a denigrarla y a quitarle importancia como algo insignificante o secundario. Incluso hay quienes nos quieren hacer ver en el mantenimiento algo malo. Ni mucho menos. El mantenimiento nos permite ese tiempo de disfrute y reflexión, esa pausa para hacer, con dedicación y esmero, los cuidados imprescindibles para seguir usando de nuestro útil artículo.

Las corbatas del Senado de España


No sé si lo sabíais, yo la verdad, me he enterado hace poco -ya suponéis lo que me interesa la política, sé el partido que está gobernando y de casualidad-, pero me ha llamado la atención que la Cámara del Senado tenga su propia tienda. En efecto, en ella venden diversos productos, principalmente complementos.

Yo no uso corbatas, pero se la he pedido a un conocido que sí la tiene para ver un poco qué tal es y su calidad, y también dónde y cómo está fabricada. Suponía que, como Senado español que es, la corbata "de los senadores" estaría hecha en España (que los beneficios de su venta fueran para los españoles eso sería ya pedir demasiado, los beneficios se destinan a los senadores), y en una fábrica en suelo español.

Gente honesta



Hace tiempo decidí regalar el patinete clásico al que le habíamos hecho una prueba en el blog, a un chico que le hacía mucha ilusión. Cuando lo estuvo usando, y tras comprobar que ese tipo de vehículos de movilidad no iban con él, decidió devolvérnoslo. Admitió que no eran lo que pensaba y que se había llevado unos buenos sustos al usarlo así que, como no quería seguir tentando a la suerte y terminar rompiéndose la crisma, prefirió deshacerse de él y no dejarlo aparcado adornando en una esquina.

Me han resultado muy gratificantes su sinceridad y desprendimiento, porque era un elemento al que le tenía muchas ganas y bien podría, si hubiese querido, guardarlo "para admirar". Pero no, decidió que alguien pudiera seguir dándole uso.

El auge de las bolsas de papel


Tras la prohibición de las bolsas de plástico, el paso natural era volver a utilizar bolsas de papel. Hablo de "volver" porque esto no es nada nuevo: el envoltorio en papel se usaba ya hace muchos años. Cuando yo era niño, en la pescadería el pescado te lo envolvian en una hoja de periódico, lo mismo que aquellos bocadillos de sardinas (rezumando el aceite por el papel), o el calzado. Recuerdo aquellas bolsas de papel marrón, en la que te metían las golosinas, fruta, o lo que fuera.

Cuando hablaba de esto, algunos ponían el grito en el cielo: "¡no, eso no va a volver!", "¡eso es antihigiénico, un atraso!", "¡las bolsas de papel se rompen, no se pueden agarrar bien, se ensucian...!", etc, etc.

Cartas retro de Fournier "Familias de 7 países"


Hemos visto ya en muchas ocasiones cómo las marcas más variopintas que aún perviven, o aquellos propietarios actuales que, aunque nada tengan que ver con los originales, poseen los derechos de marcas históricas, legendarias o con una cierta antiguedad, aprovechan para unirse a la moda de lo retro y lanzar nuevas variantes de sus productos inspirados en lo que tenían antiguamente. Lo hemos visto con el yogurt, con los pastelitos, con los relojes de Casio... Con automóviles, incluso con teléfonos móviles. Uno de los que han decidido unirse a esa moda pero, además, hacerlo a lo grande, es el conocido fabricante de cartas Fournier. Aunque ahora esta mítica marca pertenezca a la multinacional Newell Brands Inc. (hoy propiedad a su vez del Grupo Cartamundi), continúan - veremos por cuanto tiempo - fabricando y distribuyendo sus naipes desde Álava, en España, bajo la misma firma de Heraclio Fournier.

La firma debe su nombre a Heraclio Fournier González, nacido en Burgos el 2 de marzo de 1849, y muerto en Francia (en Vichy), el 28 de julio de 1916. En realidad el negocio lo inició su abuelo, allá por 1785, ni más ni menos, con un taller propio que tenía en Burgos, en donde imprimía naipes. Su mítica baraja que vemos en todos los bares (o más bien veíamos, bueno..., antes de la llegada de los smartphones) la diseñó alrededor de 1875 mediante un encargo del mismo Fournier al profesor de dibujo Emilio Soubrier y al pintor Ignacio Díaz Olano. Se cuenta que esas cartas y su diseño casi no han tenido variaciones hasta nuestros días, aunque en realidad la que hoy tenemos fue un rediseño de Augusto Rius sobre la anterior, realizado en 1889.

Las suecas por las que perdían el juicio los españoles


En los años sesenta y setenta se desató en España una auténtica fiebre por "las suecas". Esbeltas, rubias, altas, de largas melenas..., inundaban nuestras zonas costeras y de playa cual sirenas. Y los españoles pequeñajos, barrigudos, bigotudos muchos de ellos, bebían los vientos por ellas.

Las suecas representaban un sueño idealizado para los españoles, que aún seguían padeciendo las consecuencias del régimen franquista. Por aquél entonces los países nórdicos eran ya tremendamente avanzados a nivel social, nada que ver con la España de la época.

Y las nórdicas, para el españolito de a pie, eran lo más.

Los robots no visten camiseta


Como ya sabes -y ya hemos contado aquí en otras ocasiones-, Adidas, Nike, Lotto y tantas marcas de moda parecidas hace tiempo que dejaron de fabricar su propia ropa, y aunque se hicieron famosas en el mundo textil por sus prendas, ahora son solamente una imagen y un logotipo estampada en una prenda de ropa, y ésta se la hacen terceras empresas, la mayoría de las veces, chinas.

Adidas es precisamente noticia estos días porque uno de sus proveedores (Tianyuan Garments Company) ha decidido fabricar las camisetas solo con robots. Aunque las camisetas de Adidas sean muy caras, en realidad lo que estamos pagando es la marca, puesto que el precio del proveedor es ridículo. Tanto es así que con esa nueva línea de producción el coste "humano" será de únicamente 33 centavos.

La vuelta a lo básico como resistencia social


Tengo un conocido que es instalador de gas, y también realiza instalaciones de fontanería. Hace un tiempo, cuando llegó a una casa para cambiar un grifo estropeado, comentaba la ventaja que había supuesto -para ellos- la grifería actual. Resulta que a la mayoría de grifos que se instalaban ya no se reparaban, no había reparación posible, sino que se sustituían. Los grifos de antes, con aquel sistema en donde, cuando comenzaban a gotear, simplemente tenías que apretar más, ya no existían. El sistema actual llega con un determinado ajuste de fábrica y no admite ajuste posible.

Mi amigo, sin embargo, cuando remodeló su casa y realizó la instalación de fontanería instaló grifería clásica. El problema es que encontrarla le supuso bastante esfuerzo, y actualmente ese tipo de grifería solo la puedes encontrar en las gamas más altas de determinadas marcas.

¿Ya no se hacen gafas como antes?


Siempre que hablo de gafas graduadas me acuerdo de una anciana que conocí. Esta señora estaba harta de cambiar de gafas, y cada dos por tres estaba en la óptica para que se las repararan, o le volvieran a colocar el cristal de las lentes que se le caía. Y no es que fuera descuidada con ellas, ni mucho menos, todo lo contrario: como la mayoría de personas mayores, era muy cuidadosa con sus gafas, porque precisamente eran caras (y aparte de la graduación, tenía lentes fotocromáticas y bifocales, lo cual encarecía más su precio).

Acabé por colocarle unos tornillos que aseguré con pegamento, con el inconveniente que la señora tenía que guardarlas sin poderle plegar las patillas. Aún así, cada dos por tres volvía a mí para que le apretara unos tornillos que no tenían más apriete posible. Se las remendaba para que le durasen un par de semanas más, que era todo cuanto yo podía hacerle.

Sesenta robots sustituyen a más de seiscientos empleados


El gobierno chino tiene un plan para acabar con la mano de obra esclava, cosa que esperan hacer de aquí a 2025. Y no es perseguir a las industrias con más penas y multas, o un mayor control sobre las mismas, no. La solución pasa por incorporar más robots que sustituyan a los trabajadores.

Y es que, como desde múltiples medios de comunicación se viene diciendo, la revolución de la robótica es algo imparable y, si esto sigue así, al escasear el trabajo tal vez se debería pensar en una renta (la llamada renta universal) para los que quieren pero no encuentran trabajo. De hecho, para todo el mundo, ya que el trabajo lo harían los robots.

Los accidentes laborales en España continúan en aumento


Una piedra de choque y una tarea pendiente son los accidentes laborales en España. Aunque es bien cierto que los accidentes mortales han ido disminuyendo durante estos últimos años, desde el año 2012 los accidentes producto del trabajo aumentan una media del 5% cada año. Esto es: durante el año 2016, por cada 11 trabajadores, 1 se ha accidentado, una cifra enorme no solo en lo que respecta al potencial peligro para el propio trabajador, sino en gasto público en atención sanitaria.

Una de las tareas pendientes de las empresas es, precisamente, la seguridad laboral. Cuando los EPIs (equipos de protección individual) son inadecuados, no se usan correctamente y, en muchos casos, simplemente son inexistentes, acabar sufriendo un accidente laboral no es algo probable, sino algo que más tarde o más temprano va a ocurrir. Más si tenemos en cuenta que caídas, golpes y tropezones han sido uno de los más habituales accidentes en 2016, en crecimiento continuado desde 2012. Para ello se hace imprescindible un calzado no solo protector, sino adecuado, con suela antideslizamiento eficiente y puntera reforzada.

Funcionamiento y ventajas de las calefacciones con pellets

esRevistas


En la ruta hacia un mundo esperanzador y perdurable en el tiempo, se encuentra, entre otras tantas cuestiones, la calefacción con pellet. Y es que, en estos últimos años, la corriente de la sostenibilidad ha vivido un aumento totalmente exponencial y eso es algo indudable. Desde el mismo individuo que se da cuenta de los efectos de la contaminación y decide cambiar su modus vivendi y el de su entorno, hasta las más altas instituciones que han ido optando por llevar a cabo políticas en busca de una mayor sostenibilidad en el largo plazo, buscando de esta manera alcanzar una sociedad implicada con el ecosistema y adaptada a sus necesidades.

El pellet está compuesto única y exclusivamente de biomasa, es decir, elementos totalmente verdes y ecológicos, sin ningún tipo de contaminante en su interior, y suple a la madera clásica en la función del calentamiento mediante fuego. Este increíble invento es un elemento cuya apariencia, dentro de los diferentes tamaños posibles, es la típica de la madera tradicional: pequeña y alargada, diseñada para caber dentro de una chimenea o una hoguera.

Nos controlan como a ratas de laboratorio


Tengo una amiga con la cual converso muy habitualmente porque está pasando un mal momento. Ella siempre había tenido un carácter muy despierto y temperamental, salías a la calle con ella y entraba en establecimientos comerciales sin parar -y en las populares tiendas del "todo a 1 euro"- a mirar, buscar, revolver entre adornos que le encantaban, especialmente muñecas y muñecos, que colecciona.

Desde hace unos años para acá todo se le ha torcido: uno de sus mayores apoyos, los padres de su marido, fallecieron con sólo seis meses de diferencia. Debido a ello tuvieron que dejar la casa donde vivían e irse de alquiler a un mini-apartamento por el que pagan un precio astronómico ya que su propietario abusa aprovechándose de su desgracia sabiendo que en pocos alquileres les iban a admitir en su situación. Porque, para más desastre, su marido se ha quedado en paro -lleva casi tres años- y no tiene visos de que la cosa vaya a cambiar.

Diferencias entre remontador, oscilador de silicio, y tourbillon


La precisión más exacta posible siempre fue uno de los objetivos más buscados dentro de la relojería mecánica, algo que empezó a cobrar cada vez mas importancia a medida que la sociedad se fue industrializando.

Un reloj preciso era vital en la navegación marítima y, con la llegada del ferrocarril, se volvió un bien muy preciado para manejar los horarios. A ello debemos la estandarización de las horas en los Estados Unidos (el ferrocarril necesitaba un horario común para sus trenes, que difería del local puesto que cada región tenía su propio horario), y tras varios desastres marítimos, el gobierno inglés decidió ofrecer una recompensa a quien pudiera ser capaz de diseñar y construir un reloj muy preciso.

Tu máquina de Anticitera particular


Hay personas que cuidan y trabajan en cualquier lugar con sus máquinas mecánicas de coser. Al contrario que las manuales, pueden realizar sus labores en cualquier aldea remota o pueblo, sin depender de la electricidad ni de más elementos que una robusta máquina de hierro con engranajes, los cuales solo requieren una buena lubricación de cuando en cuando para ponerse a funcionar.

En pleno siglo XXI, con el auge de la informática, otros prefieren volver al pasado y mantienen, cuidan, reparan y trabajan con viejas máquinas de escribir. Hay incluso escritores que siguen realizando su labor en su cuarto, con el sonido renqueante de las varillas y robustas teclas de una máquina de escribir mecánica. Sin tener que apagar, esperar a que arranque o encenderla. O depender de enchufe alguno o de baterías que más pronto que tarde acaban de adorno y sin capacidad ninguna de carga.

Fossil lanza un reloj solar "a medias", el resto dice lo hará en 2025


Resulta curioso que mientras Casio, junto con otros fabricantes como Seiko o Citizen, lleven años ofreciendo relojes solares, la multinacional Fossil (una de las firmas con múltiples "sub-firmas" que más relojes vende en el mundo, con el permiso de las tres antes mencionadas, claro), se ponga ahora a lanzar un solar. Ellos dicen que no tendrán lista la tecnología hasta el año 2025, y que lo que ahora presentan es solo una "pre-serie" inicial, limitada a únicamente 1.754 unidades para todo el mundo. El objetivo es que el reloj se pueda fabricar "en cadena" y en grandes cantidades para ese año, cumpliendo su criterio que ellos llaman "pro-planet" en el 2025. Viendo ésto, uno empieza a pensar que realmente no es tan fácil ni sencillo lo que hace Casio, lanzando un producto como sus nuevos GBD-H1000 o GPR-B1000, que además de ser solares tienen tecnología Bluetooth, sensores, y un larguísimo etcétera. Pareciera que estuviésemos comparando tecnologías de diferentes planetas. Eso sin mencionar que la - hasta ahora - insuperable y duradera tecnología Tough Solar de Casio, o Long Life Battery, lleva ya muchísimos años entre nosotros.

Claro que, es bien cierto, Fossil no tiene la experiencia ni tecnología que sí tiene Casio en estas lides. Recordemos por las que tuvo que pasar el fabricante japonés, cuando sus primeros relojes solares datan ya de los años ochenta, recopilando una valiosa información con aquellos Battery Less o/y sus Two-Way Power, que siguen usando hoy en calculadoras, por cierto.

La tecnología excluyente



Cada vez me encuentro más con este tipo de páginas como la que veis en la imagen de entrada a este post. Páginas que te bloquean su contenido hasta que no instales la última versión de uno de sus navegadores. Y no vale con que sea un navegador específicamente - como si no hubiera más -, sino que, encima, tiene que ser "la última versión". Versiones de navegadores que, encima, solo funcionan con determinados sistemas operativos.

Si algún día - que nunca lo fue, en realidad -, Internet fue libre, accesible y para todos, resulta más que evidente que ya no lo es. Internet se ha vuelto un "garito" donde los más privilegiados y que cuentan con más medios se ven favorecidos y pueden disfrutar (y utilizar) todo su contenido, y las pesonas más humildes y de los escalafones sociales más bajos, con ordenadores antiguos y/o menos potentes, se quedan sin poder acceder a un gran número de páginas, incluso de la Administración.

¿Por qué lo hacemos?


Hace unas semanas despertábamos con la noticia del lanzamiento del cohete de la India en su intento por alcanzar la Luna en septiembre. Así, India se convertiría en uno de los pocos países (solo han llegado Estados Unidos, la URSS, China y Japón) en repetir la hazaña de llegar a la Luna (ya lo hizo con el Chandrayaan-1 en 2008).

Me llamó la atención el enorme contraste de una misión espacial de este calibre, con la realidad que viven - y padecen - las gentes de la India. Esta misma mañana la cadena RT emitía un documental sobre la vida de las mujeres indias. Muchísimas ancianas tienen que alojarse en centros de acogida en condiciones penosas, en instituciones de caridad, porque cuando se quedan viudas sus hijos las echan de casa. La mayoría de las mujeres indias no pueden elegir con quién casarse, es el hombre quien decide y escoge mujer. Por eso, no es extraño que en numerosas ocasiones las parejas aborten cuando constatan que están esperando el nacimiento de una niña.

El reloj como servicio público


Hace algunos siglos, cuando el reloj era un bien enormemente preciado y eran contadas las personas que podían disponer de uno, en las torres de las iglesias y en las fachadas de los más importantes edificios administrativos un gran reloj solía informar a toda la población acerca de la hora del día que era. Las plazas centrales en los pueblos estaban formadas casi siempre por dos elementos que no podían faltar: la iglesia, y el reloj. Cuando los habitantes se encontraban lejos del pueblo, realizando muchas veces labores del campo, los repiques desde la torre del campanario les iban informando sobre el paso del día y el transcurrir de las horas. Los festivos y domingos eran identificados fácilmente por el redoble de campanas, así como las fiestas, o los funerales.

Hasta no hace mucho los mercados los presidía un reloj, así como las lonjas y muchas fábricas en centros de trabajo. Todo se hacía bajo la sombra del reloj y era él quien se convertía en testigo de pactos y cierres de acuerdos y negocios.