Prueba: maquinilla de afeitar clásica de Wilkinson (II). Afeitado


Os confieso que no era mi intención hacer una "segunda parte" de la review sobre la maquinilla clásica de Wilkinson, la Wilkinson Classic, pero aparte de para contar mi experiencia con el afeitado clásico, he decidido hacerlo para también ser justo con la maquinilla de afeitar.

Tras todo lo que había oído y leído sobre el afeitado clásico, y múltiples consejos, advertencias, miedos e incluso reparos, creo que mi experiencia podrá servir de ayuda a muchos otros que se quieren iniciar en este "arte" de afeitarse con este tipo de maquinillas. Máxime si tenemos en cuenta que tras más de treinta años de afeitarme con maquinilla eléctrica, y con sólo la experiencia de las multihojas con cuchilla (en realidad con maquinilla desechable), mis impresiones estoy seguro que servirán de mucho para aquellos que apenas tengan experiencia con este afeitado.




Había leído que la diferencia entre el afeitado "convencional" (con multihojas recargables o desechables) y el afeitado con hoja clásica era algo radical y un mundo muy diferente. Bueno, es verdad que cambia..., pero no tanto. Tengo que confesar que también es cierto que la maquinilla de Wilkinson ayuda, y mucho, a que éste paso no sea demasiado dramático. El recubrimiento que han elegido en Wilkinson para las cuchillas (PTFE, Chrome, Ceramic y Krytox) ayuda bastante, pero sobre todo el perfil superior del soporte. De hecho si se utiliza como si se tratara de una maquinilla de hojas convencional, ayuda mucho a manejarla. No me quiero imaginar lo que habría sido con un cuerpo de metal, máxime en la sensación de frío que el metal transmite sobre la piel en la zona de las aberturas inferiores o "branquias" de drenaje, algo que con la Wilkinson nos evitamos al tener esa zona de resina. El único punto flojo que he notado es precisamente el que comentaba en el post anterior: las perforaciones en el mango, que hace que sea muy desagradable cuando empieza a introducirse espuma y agua por todo su interior.

No obstante la principal diferencia que he notado respecto a una maquinilla no-clásica es en lo aparatosa de su forma, que hace que sea muy difícil llegar a ciertas partes de la piel. Hasta tal punto fue mi desesperación en este sentido -no quiero ni pensar en cómo será afeitarse con otras maquinillas que tienen formas cuadradas mucho menos anatómica- que en un momento dado me di por vencido y dije que no podía más con ella, y decidí seguir afeitándome con una desechable, pero la dejé al instante por una razón: el peso. La Wilkinson Sword Classic es más pesada, y esto hace que -paradójicamente- se pueda manejar mucho mejor, se tenga más "control" sobre ella y se evite ejercer presión sin querer. Wilkinson menciona que esto lo han logrado con el núcleo de metal, que funciona como si fuera una especie de fuerza pendular, logrando una equilibrada distribución del peso. El secreto, por tanto, de la Wilkinson Classic está en su mango, aunque en el resto (como en el soporte de la cuchilla) sea más ligera que el resto de modelos íntegramente de metal.


Ciertamente si el otro día veía todas sus partes de plástico como un defecto, tras haberla probado y puesto en práctica mi punto de vista ha cambiado bastante, y las veo como una ventaja, al menos desde el punto de vista de familiarizarse con el afeitado clásico, puesto que al tacto (y contacto) con la piel la notas más cercana a una maquinilla multihojas, que a una clásica. Esto reduce notablemente el tiempo de adaptación.

El afeitado clásico, como casi todo el mundo ya sabe, tiene unas enormes desventajas: no puedes ir de prisa, de hecho la maquinilla apenas apura (por no decir que no apura nada), y como me habían advertido, si decides darte varias pasadas por el mismo sitio acabas con la piel al rojo vivo. Otro consejo muy importante que también agradecerás si quieres iniciarte en ésto, es que tengas mucho cuidado en ir a contrapelo, porque el corte (o microcorte) lo tendrás casi asegurado.


Bajo mi punto de vista, y comparándola con las multihojas, para un acabado como el de las multihojas tienes que tener no solo mucha práctica, sino ir prestándole de veras mucha atención. Por eso, este tipo de afeitado para alguien que quiere afeitarse cada quince días o muy de cuando en cuando puede ser asumible, sin embargo para alguien que debe afeitarse a diario, o cada dos días, no lo veo factible. Más que nada por lo enormemente agresivo que es con la piel. No me extraña que la mayoría de los que recurren a este tipo de afeitado se armen también de cremas, geles, "after's shave's", pomadas y miles de "pócimas" parecidas, porque tiende a castigar muchísimo. No debemos olvidar que la mayoría de maquinillas multihojas actuales incluyen una banda reparadora que no solo minimiza las microlesiones sobre la piel, sino que facilitan enormemente el deslizamiento, algo que en el afeitado clásico no se posee y que, confieso, lo he echado mucho de menos.

Para mi gusto, sin embargo, y entrando dentro del terreno estrictamente personal, la sensación de afeitarse con una maquinilla de una sola hoja me encanta. También el equilibrio -por el peso- que la Wilkinson ofrece, que te permite mayor control sobre los movimientos. Otro detalle es la facilidad de limpieza, ya que al poderse desarmar y extraer la cuchilla te da una sensación de higiene que no se tienen con el resto de maquinillas, las cuales tienes que dejar hasta el próximo afeitado con bastante cantidad de pelillos enganchados y suciedad por los rincones. Obviamente, como comentaba antes, esto no es problema cuando nos afeitamos cada dos o tres días, pero cuando queremos espaciar los afeitados, acudir a coger tu maquinilla y verla en ese estado no es ni mucho menos algo agradable. En este sentido gana por goleada el afeitado clásico.


En resumen, mi recomendación es que el afeitado clásico, por lo realmente duro que es con la piel, se utilice cada semana o más, y desde luego ni mucho menos todos los días. Para mantener un rostro bien afeitado y con alto grado de facilidad de acceso a rincones y detalles recomiendo sin duda el afeitado con recargables, que supera en bastante (y además apura más) al afeitado clásico. Esto también funciona al contrario, o sea: si prefieres afeitarte cada bastante tiempo, es mejor usar maquinilla clásica, que te permite volver a usarla en condiciones mínimamente higiénicas, que las multihojas, que no se pueden limpiar tan fácilmente.

Con todo esto queda bastante claro el por qué los que antiguamente se afeitaban con cuchilla o navaja, lo hacían cuando tenían el vello bastante crecido, y sólo por necesidades insalvables e inexcusables realizaban sus afeitados en cortos espacios de tiempo.

Respecto a la Wilkinson Sword Classic, en lo personal si al primer golpe de vista pareció decepcionarme, una vez puesta en práctica veo relucir muchísimas de sus virtudes, y solo lamento una cosa: que en Wilkinson no tengan un modelo en plástico blanco.




| Redacción: Duraderos.blogspot.com

6 comentarios :

  1. Tienes toda la razón, no cambia demasiado, pero la sensación es mucho mejor. Hay algo que no explicas, y es que con una maquinilla clásica, cada afeitado te costará menos de 5 céntimos, incluyendo la amortización de la maquinilla. Con una multihojas fácilmente 7 veces más.

    Lo de la paciencia es cierto, sobre todo cuando empiezas. No porque sea difícil, sino porque no lo has aprendido.

    Alguno de vosotros recuerda como eran sus primeros afeitados con eléctrica o multihojas? Fue difícil y no salió bien, pero con la práctica ahora nos parece normal. Pues bien, el AC es lo mismo, sólo que no nos lo han enseñado por todos los intereses comerciales que hay por medio: ¿Por qué no se conoce el afeitado clásico?

    Otra cosa en la que das en el clavo es en esta maquinilla. No es estupenda, pero es que cuesta menos de 5€, y la ventaja que tiene es que es ideal para empezar. Bastante suave, resistente, ...

    Para mi la Wilkinson Classic, es como un Casio F91W. Un producto económico, fácil de conseguir, y para su precio, bien hecho y duradero.

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  2. Puede ser que las multihojas te permiten ser más perfeccionista. Me explico: con el afeitado clásico es difícil conseguir esa tez (cutis :D) "fino y delicado" como la piel de un niño, o puntualizo: supongo que se puede conseguir, pero a costa de muchas pasadas, esfuerzo y gran dosis de paciencia y aprendizaje.
    Con una multihojas, sobre todo de estas de última generación con no se cuantas cuchillas y que además tienen cabeza pivotante y no se cuantas cosas más, conseguir esos resultados excelentes es mucho más fácil y cómodo.
    A mí me da igual, de hecho me importa un pimiento el estar afeitado y seguir con esa "rugosidad" en la piel, pero sí que hay hombres que si se afeitan quieren lograr eso, y creo que nada más fácil para conseguirlo (y rápido) que las multihojas modernas.
    Con maquinilla eléctrica también es difícil de conseguir, a no ser que le des varias pasadas y uses espuma, como las más avanzadas permiten.
    Por lo tanto habría un poco que tener en cuenta qué es lo que perseguimos, y lo que queremos lograr, y lo exigentes que queremos llegar a ser. Yo creo que pedirle a una maquinilla clásica los resultados de un afeitado con una maquinilla multihojas de las más modernas..., bueno, se podrá lograr, pero va a ser mucho más difícil. Solo sea porque, seamos francos: la clásica solo tiene una hoja :)

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  3. Exacto. Es la ventaja de las multihojas. Con 5 cuchillas, cada pasada es como si fueran 5 pasadas, apuran mucho más en menos tiempo. Pero eso quiere decir también que cada pasada irrita multiplicado por 5. De manera que con una clásica podrías dar esas 5 pasadas, y entonces conseguir un mejor apurado.

    El asunto es que el afeitado tradicional te obliga a tener tu el control, no el cabezal basculante ni nada parecido.

    Ahora que sin ser un experto tengo cierta práctica, te puedo asegurar que consigo el mismo apurado con una clásica que con una multihojas. Es verdad que tardo algo más con la clásica, quizás un 50% de tiempo. Pero también es cierto que los resultados al final son mejores, porque la piel no se castiga tanto.

    Estoy impaciente por seguir tus evoluciones!

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  4. Pero si tienes que hacer cinco pasadas igualmente con la clásica, o preparas muy bien la piel o la castigas más, porque las modernas multihojas te traen banda lubricante que se nota muchísimo (o vamos, yo lo noto), cosa que las clásicas no.
    Es cierto que... bueno, para alguien que se preocupe media hora antes en ir preparando la piel y dejarla perfecta para el afeitado, pues no pasa nada. En alguien que quiere afeitarse nada más coger la maquinilla, como un servidor, pues hay mucha diferencia.
    Insisto en que a mí no me molesta, total por muy bien que me afeite, la rugosidad la voy a tener al día siguiente, y dado que luego me voy a pasar mogollón de días sin afeitarme, pues mira tú qué problema... Pero si hay personas que buscan ese grado de perfección y encima para mantenerlo tienes que afeitarte cada dos días, hacer todo ese berenjenal con una clásica, -además que tienen que tener tiempo para ello-, me parece un poco un despropósito. No sé..., a veces sí se tiene una hora para andar con mejungues y tal, pero tenerla todos los días hay que ser muy afortunado. Es que ni con el mejor trabajo del mundo, aunque hablo solamente a nivel de perfeccionismo, porque yo la experiencia con el afeitado clásico me gusta. Ahora bien..., no es para todo el mundo :D Y eso lo dicen muchos que les gusta, y coincido con ellos.
    Sin embargo el afeitado con cuchillas multihojas, pues sí es para todo el mundo, o para el que no quiera usar maquinilla eléctrica (o lo quiera complementar con ésta, que también vale).

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  5. Tienes razón con la banda librificante que es algo muy cómodo, pero ya irás viendo que con 2 o 3 pasadas, es suficiente.

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  6. Yo la banda lubricante la echo mucho de menos, es que..., en fin, por algo se las ponen hasta a las más baratas, no? Porque ayuda, y mucho.

    Aunque insisto que me agrada el afeitado clásico, tiene otras ventajas que creo que lo compensa, no obstante es totalmente cierto eso que comentas que es muy necesario ir cogiendo práctica, eso es evidente.

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