Prueba: aspiradora portátil Black + Decker (y un truco para que el filtro de tu aspiradora dure más)



Confieso que soy un adicto a las aspiradoras de mano. Es, con mucho, de lo que más utilizo para la limpieza diaria, por encima incluso de una escoba. En general son muy útiles, fáciles de manejar, eficaces, y en un momento tienes un rincón limpio sin necesidad de complicarse uno la vida. Además, se pueden utilizar tanto para la casa, como para limpiar el coche (o furgoneta, trastero...), por dentro. Sin embargo, a la hora de elegir uno de los muchísimos modelos existentes en el mercado por parte del consumidor, las opciones son tantas que es muy complicado acertar con el modelo que más nos conviene.

Otro inconveniente es el precio. Sin ir más lejos, de estas Black+Decker Dustbuster tenemos una infinidad de modelos que parten de los 30 € aproximadamente, para las menos potentes, hasta más de 100. El modelo que os presentamos hoy en esRevistas es un poco término medio, se trata de la variante de 7,2V y 15,5Wh, con batería de litio. Pero, por debajo de ella tenemos modelos de otras marcas con esa misma potencia y misma capacidad de batería (y autonomía) mucho más baratas, claro que no son Black+Decker.




Cualquiera puede verse tentado por adquirir un modelo de una marcha "china mandarina" de esas que abundan por los hipermercados y centros comerciales, que sobre el papel parece que sean naves espaciales y que dicen ofrecer de todo. Pero no nos engañemos: por mucho que nos ofrezcan de accesorios, potencia, autonomía y demás, en una aspiradora hay dos elementos básicos, que son los que encarecen el producto, y no tanto lo que nos vendan "de más".

Estos elementos son: la batería, y el ventilador. Una aspiradora de este tipo, en esencia, no deja de ser un potentísimo ventilador que recoge aire, y es eso lo que causa la succión. Como sus aspas tienen que girar a miles de revoluciones, requiere que ese ventilador sea robusto, y tenga un engrase muy eficiente y duradero, porque es un elemento que no suele tener ningún tipo de mantenimiento, así que si no tiene engrase, acabará dañándose.



El otro elemento que las encarece más de precio son las baterías. No solo es que a cuanto mayor capacidad de batería, mayor será su autonomía, sino que la calidad de éstas compromete muchísimo la durabilidad de la propia aspiradora porque, no lo olvidemos, sus baterías no son intercambiables (al menos, no por el usuario, y no están a la venta como recambios tampoco). Si nos pasamos de capacidad, la aspiradora pesará muchísimo, y como tenemos que cargarla en la mano todo el rato acaba siendo muy cansado (sobre todo en determinadas posiciones). Si la capacidad es muy escasa, apenas estemos un rato con ella, tendremos que volver a recargarla.

Otro importante aspecto de las baterías es que van a ser sometidas a una recarga constante. Por lo general, la máxima autonomía de un electrodoméstico de este tipo no va más allá de los 10 o 15 minutos (y eso con suerte), así que si compras una aspiradora con una mala batería, en pocos meses esa autonomía se acabará reduciendo notablemente, haciéndola muy poco práctica. No olvidemos que lo que mayor encarece un artículo de este tipo no es el exterior, ni los accesorios, ni su sistema de almacenamiento, que suelen ser todas ellas piezas de plástico, sino la batería, que es uno de los componentes más caros. Por eso muchos fabricantes "del montón" pueden ofrecer aspiradoras manuales muy baratas que, sobre el papel, tienen las mismas especificaciones que otras más caras, pero que sin embargo montan baterías peores y de peor calidad.

Por todo ello lo mejor es adquirir una marca fiable, que nos garantice unas mínimas prestaciones en su batería, y un rendimiento durante un tiempo prolongado. Junto con ello, por supuesto, que tenga una potencia digna, porque sino estaremos todo el rato trabajando más nosotros que la aspiradora. Tengamos en cuenta que, por ejemplo en esta Black+Decker Dustbuster, requiere una recarga de unas 20 horas para funcionar (a pleno rendimiento) no mucho más allá de 10 minutos. Otras puede que, sobre el papel, ofrezcan mejores prestaciones, pero un cargador rápido que acabe con la batería en unos pocos meses se traducirá en que tendremos una aspiradora inutilizable al relativo poco tiempo de adquirirla.



Sistema de recogida de residuos
El sistema de recogida de residuos de esta Black+Decker (antes Black & Decker, por cierto), lo forman tres piezas, como podéis ver en la imagen "H" del manual: una carcasa exterior en la parte delantera, un armazón interior (de plástico) y un filtro, que no es más que una esponja muy porosa, para dejar pasar el aire. Tanto la carcasa como el armazón, se pueden retirar y limpiar bajo el agua, y además, el armazón (con bordes de silicona o goma blanda) y la esponja, se necesitan cambiar cada cierto tiempo.

La pieza más delicada es, con mucho, la mencionada esponja. Se trata de una pieza que hace de pared en la recogida de líquidos y, por ello, tiende mucho a ensuciarse. Además, en ella se acumula el polvo y es muy difícil de limpiar. Por ello, si queremos mantener la aspiradora a pleno rendimiento durante más tiempo, es conveniente que no recojamos líquidos con ella (aunque lo permite, el proceso de limpieza posterior es más engorroso que si recogieras el líquido derramado con una fregona o un trapo, así que no caigas en el engaño de creerte que con este tipo de aspiradoras vas a ir recogiendo líquidos por ahí).



Además, podemos usar un truco para no dañar la esponja, y permitir que siga siendo porosa y no quede obstruida por el polvo (lo que acortará su vida muchísimo y nos obligará a cambiarla, y aunque si bien no es una pieza cara, sí es muy difícil de encontrar). Este truco consiste en colocar una malla entre la esponja y el armazón, como un diafragma, sujetándolo por la propia esponja. De esta manera, el polvo se quedará adherido a la malla y no pasará a la esponja. Como la malla deja pasar el aire, no afectará a su rendimiento ni a la succión. Esta malla podemos obtenerla de las bolsas transparentes que se venden en muchos supermercados para la fruta (y que también podemos encontrar online), y que permiten que se pueda lavar la fruta con ellas. Se recorta un trozo de un lado de la bolsa, de un tamaño algo mayor que la esponga, y se coloca sobre la misma esponja, con el fin de que la suciedad no pase hacia el filtro y se retenga en la malla. Además, eso facilita mucho su limpieza.

No entendemos por qué en Black+Decker no han incorporado un sistema parecido, una malla, de fábrica, para prolongar la vida del filtro ya que, tal como está implementado, el filtro y el sistema de recogida de residuos es muy engorroso.



Sistema de recarga
Como hemos mencionado, este tipo de dispositivos sufre una recarga constante, por lo que la batería es uno de sus principales elementos, y al que debemos prestar especial atención. Muchas aspiradoras en el mercado poseen un puerto de recarga tipo jack (como en los ordenadores), que suele sufrir mucho porque vamos a necesitar estar enchufándola y desenchufándola muchas veces. En el caso de la Black+Decker Dustbuster que nos ocupa, existen modelos como este (otros siguen utilizando jack, por cierto) en donde se ha sustituido el puerto jack por un sistema de contacto, mucho más útil. Este sistema consiste en tres placas, que entran en contacto con unas hendiduras que posee la aspiradora, con lo cual no hay un sistema de "enchufe y desenchufe" como tal, sino que es por simple apoyo. Así, podemos recargarla cuantas veces queramos sin tener que arriesgarnos a dañar ningún puerto jack.



Complementos o accesorios
Los accesorios que encontraremos en la aspiradora dependen del modelo y del mercado en el que se comercialice. En el caso de la Black+Decker Dustbuster incluye tres bocas o adaptadores: uno con un cepillo, para recoger pelusas y pelos (por ejemplo, de gatos o/y perros, si tenemos animales en casa - pero no sobre la piel del animal directamente, obviamente -), otro muy flexible, de goma, para recoger líquidos, y la boca más polivalente de todas, que es una pieza dura y que concentra la succión en un punto menor para que ésta sea más potente.



Resumen
La Black+Decker Dustbuster no es la aspiradora más barata del mercado, por bastante menos dinero tenemos aspiradoras de marcas genéricas con la misma potencia. Ahora bien, su batería y la calidad de ésta, sistema de recarga y construcción en general, hace que merezca la pena pagar ese plus por tener un aparato confiable, que no suele ser lo más habitual, por desgracia, en estos tiempos.

Hasta ahora, todos los pequeños electrodomésticos de esta marca que he tenido me han resultado mucho mejor de lo que esperaba, y han seguido siendo muy funcionales a través de los años. Black+Decker tiene gran experiencia en sistemas rotativos (no olvidemos, por ejemplo, sus famosos taladros), por lo que el motor eléctrico - que tiene una gran potencia en este modelos - debería seguir en esa línea. Y no olvidemos que es éste uno de los componentes vitales de una aspiradora manual, con uno defectuoso o que funcione mal, simplemente es como si no tuvieras aspiradora.

Virtudes
+ Sistema de recarga por contacto.
+ Pulsadores cómodos y de fácil operación.
+ Potencia de succión eficiente.

Defectos
- Mango poco anatómico e incómodo.
- Filtro muy expuesto.
- Depósito de recogida de residuos con demasiados recovecos y difícil acceso para la limpieza.



















| Redacción: esRevistas.com / esRevistas.blogspot.com




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1 comentario :

  1. Anónimo13.2.21

    No la recomiendo. Carga muy lento, además, se ensucia mucho, y al no tener filtro ni bolsa, y muchos recovecos, toda la porquería se mete por todas las esquinas y es muy difícil higienizarla luego, quedando malos olores.

    Mi consejo es que se adquiera de las que tienen bolsas desechables, o con cubiletes específicos, porque esta se llena toda por dentro de lo que vayas aspirando y luego no hay quien la limpie. Es cara y muy mal construida.

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