Asas y carrito, lo primero que debes tener en cuenta a la hora de adquirir una mochila


Dentro de pocas semanas dará inicio un nuevo curso escolar, y entre las cosas que renovaremos para nosotros o para nuestros hijos será, probablemente, las mochilas.

Es cierto que es una cantinela que se repite cada año al inicio de curso, me refiero a los habituales y "cansinos" consejos de cómo llevar una mochila (elevada en la espalda, no dejarla "caída", bien ajustada, etc...), pero en Duraderos.com no vamos a repetirnos en ellos. En esta ocasión nos centraremos en algo mucho más interesante y que, por desgracia, pasa bastante desapercibido: las asas de las mochilas.




Muchos de los fabricantes continúan ofreciendo mochilas con asas rectas, por desgracia, pero este año os animamos a que, si no lo habéis hecho, probéis las asas ergonómicas. La diferencia entre las asas convencionales y unas anatómicamente posicionadas es significativa. Unas ergonómicas no solo se ajustan mejor, y se gana mucho en comodidad, sino que, además, gracias a su forma ligeramente curvada, es más difícil que se nos deslice la mochila hacia los lados y evitamos, por tanto, llevar la mochila "torcida" o, al menos, reducimos ese riesgo.

Las asas ergonómicas se identifican enseguida porque se caracterizan en tener una pronunciada curvatura que va hacia el interior y a continuación se desvía hacia los lados, en la parte inferior, consiguiendo con ello que este elemento "se pegue" mejor a nosotros y se mantenga en su posición.


Este tipo de asas ergonómicas son también muy aconsejables para las mochilas de los más pequeños, porque se adaptan mejor a sus hombros estrechos.

Las antiguas formas de asa, sin embargo, tienden a irse hacia los lados, además de incómoda tenemos que estar corrigiendo continuamente su posición, y se deslizan mucho cuando la mochila va con algo de peso.


Por supuesto, si la carga que se ha de transportar en la mochila es excesiva (se recomienda no superar el 15% del peso corporal, esto significa que para un niño de unos ocho años con un peso y estatura 'estándar' su mochila no debería pesar más de tres kilos y medio, aproximadamente), o, en su caso, tenemos que cargar con ella durante mucho tiempo, lo más adecuado es que, además de ese tipo de asas, nuestra mochila se pueda adaptar a un carrito o "trolley", para llevarla con ruedas, evitando que la espalda sufra en exceso porque a la larga, tanto en niños como en adultos, puede derivar en serias lumbalgias y dolores de todo tipo. En los niños, además, puede afectar seriamente en su crecimiento.

Mantener una espalda saludable es vital para nuestra calidad de vida, ya que es esencial para cualquier movimiento que realicemos con el cuerpo. No permitas que una mala mochila condene el futuro de la salud de tus hijos (o la tuya propia), por lo que no temas en invertir en una buena mochila y, por ello, no adquieras una mochila solo por su diseño o por la moda, adquiérela, sobre todo, por tu bienestar. Lo agradecerás siempre.




| Redacción: Duraderos.blogspot.com

2 comentarios :

  1. Interesante. No se si la normativa habrá cambiado, pero cuando yo tenía 7 u 8 años, todos en clase excedíamos el peso máximo recomendable entre libros, libretas y bolígrafos.

    Así que tan importante como una buena mochila, son unos libros y libretas adaptados para no sobrecargar la espalda de niños y niñas.

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  2. lo mas importante, creo, es que el maestro o maestra establezca un horario/calendario de clases, para que el alumnado no ande cargando todos los cuadernos, útiles y libros diario. En mi educación primaria, solo lo hicieron un año, y ahí iba cargando 6 cuadernos, 5 libros, muchos útiles. Lo ideal sería: español y matemáticas, lo verán casi diario, así que se dejan los libros en la escuela. Lunes: Historia. Martes: geografía. Miércoles: Ciencia... etc

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